Edición 105

INCERTIDUMBRE MUNDIAL

By 11 de enero de 2026No Comments

Arrierías 105

Mario Ramírez Monard

La estabilidad mundial, la paz y la seguridad de los seres humanos se encuentran en una crisis extrema dada las acciones de los países potencia que manejan la economía, la política y el poder de las armas y, además, se están saltando a la torera la normatividad del derecho internacional: financian armas, invaden países, bloquean economías o directamente bombardean objetivos de interés que les permita obtener el dominio total del mundo conocido.

La historia de la humanidad siempre ha sido así y los enfrentamientos por motivos diversos han dejado muertos, hambre, miseria, desplazamientos, violaciones y saqueos; es como si las leyendas descritas en libros sagrados se repitieran cíclicamente: el Armagedón, el Leviatán, el apocalipsis las iras de los dioses y las venganzas. Siglo tras siglo la historia nos da cuenta del sufrimiento de millones de seres ante la sed de dominio. Los cuatro jinetes del apocalipsis: la guerra, la peste, el hambre y la muerte ya cabalgan nuevamente por este mundo convulsionado y violento.

El siglo 20 tuvo dos guerras que obligaron a los Estados a reunirse, firmar pactos, buscar uniones o alianzas que permitieran reglar los enfrentamientos para que el sufrimiento de los participantes en los conflictos y la población civil tuvieran un poco de más seguridad y aparecen organizaciones como la Alianza de las Naciones, la ONU, la OEA, la Unión Europea, el Pacto de Varsovia, la OTAN, La Corte Internacional de Justicia, la Corte Penal Internacional, en fin, alianzas de países para frenar el ímpetu y la voracidad de unos sobre otros. La Primera y Segunda Guerras Mundiales en la primera mitad del siglo 20 causaron muerte, destrucción, hambre y miseria en varios continentes, especialmente Europa, lo que obligó a pensar en la creación de un organismo internacional que mantuviera la paz, la concordia y la seguridad entre países; nace así la Organización de Naciones Unidas, ONU, por sigla y quienes propician, planifican e impulsan el organismo fueron los países vencedores en la Segunda Guerra Mundial, esto es, Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas URSS (hoy Rusia) y la China.

¿Qué ha pasado, entonces?, ¿por qué continúan los conflictos estando en la organización los poderosos países arriba citados y 190 más?

La respuesta es sencilla. Los países potencia no podían permitir que los demás, los vencidos y los más débiles fueran a salirse de sus dominios; dividieron la estructura en oficinas especializadas pero la que tenía que ver con el control de la guerra y la violencia, esto es el Consejo de Seguridad, estaría bajo supervisión con una determinación perversa: el derecho al Veto, esto es, si un conflicto afectaba sus intereses, cualquiera de ellos podía negar la participación en la solución inmediata del problema.

Lo anterior explica el por qué el Estado de Israel, con la complacencia de Estados Unidos, puede bombardear, invadir o bloquear por hambre los países del oriente medio, Rusia puede bombardear Ucrania, Inglaterra guerreó en Las Malvinas, Francia pudo hacer experimentos con bombas atómicas en el océano pacífico y China puede ejercer presión sobre los países asiáticos, para no olvidar la guerra del Viet Nam donde USA cometió barbaridades y la potencia asiática (China) protegía los guerrilleros del Viet Cong; hoy los norteamericanos bombardean puntos específicos de Venezuela, amenazan con quedarse con Groenlandia e invadir a Colombia. Todos los países potencia ejercen este poderoso veto para continuar el dominio del mundo.

Una guerra mundial en la actualidad sería una catástrofe de dimensiones apocalípticas.

POST SCRIPTUM.

La incursión armada sobre Venezuela es un delito tipificado en el derecho internacional como delito de agresión. ¿Cómo puede catalogarse la acción del presidente de un país suramericano cuando en tierra norteamericana incita a las fuerzas armadas a que desconozcan un mandato de su presidente?

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