(parte 1)

(Crónica polifónica o recorrido de largo aliento)

Esa mañana de domingo en su silla de descanso, el caminante encendió el radio transistor a las diez en punto; ubicó en el dial la emisora de la universidad del Quindío. Las voces del Camilo Rodríguez y Antonio José Manrique estaban al aire alternando la presentación de temas musicales.

Al momento de escuchar las canciones, el caminante recordó la visita que hiciera un mes atrás con su yerno e hija al Museo del disco y la música, empezó la sucesión de recuerdos y voces del presente en sus oídos. Se levantó y encendió el computador. Colocó el radio a un lado del ratón, concentró su atención en las voces del doctor Manrique y Camilo, y se preguntó: ¿por qué no grabar sus comentarios en el celular, y transcribirlos para alternarlos con los apuntes de aquella visita? Total, como siempre escribe para disfrutar sin importar qué pase después, transcribió y alternó en orden los audios:

“En la historia de su música vernácula de rancheras y boleros rancheros-comenta el doctor Manrique- fue don Jorge Negrete, charro que murió muy joven a los cuarenta y un años, el 5 de diciembre de l953, a días de cumplir los cuarenta y dos, que estuvo varios años en Estado Unidos, los mismos en que Tito Guízar empezó a abrir la puerta a los intérpretes mejicanos. Negrete también estuvo allí en el año 1936 y 41 en Nueva York; aunque viajó en el año 39 a Méjico para grabar ocho películas, igual fue uno de los charros más populares por su extraordinaria voz de barítono. Vamos a escucharlo en el tema de otro mejicano importante en los finales de los años 30 y 40: de don Alberto Domínguez, creador de dos éxitos importantes en Méjico y Estados Unidos: Perfidia y Frenesí; pero escuchemos su tema Un momento, en la voz de Jorge Negrete. A continuación, en la voz Lucho Gatica, intérprete chileno de boleros en los años 60 y 70, un tema del mejicano Vicente Garrido, compositor de los años 50; grande en la época de los boleros feeling, No me platiques, y terminamos con una gran orquesta para hacer recordación de los años 44 y 45, cuando la orquesta de Billo´s Caracas Boys hacía presentaciones en los grandes salones de baile de Caracas. Uno de esos salones fue de los primeros donde la Billo´s se presentó cuando el maestro Billo Frómeta llegó a Venezuela de Jamaica al salón San Susi, en Caracas; y recordando esa época escuchemos del maestro Guillermo Castillo Bustamante, autor del famoso tema Escríbeme, en la voz de uno de los grandes de Venezuela, que estuvo en tres oportunidades con la Billo´s, y también con los Melódicos de Renato Capriles, Rafa Galindo, el tema Enamórame…

La voz de Camilo Rodríguez y Antonio Manrique rematan en su orden la tanda de apuntes musicales:

“En el bolero y…

…la música del amor…”.

Mientras escuchaba las tres canciones, uno de los tres caminantes consultó en Google la palabra feeling: “en su raíz etimológica significa sentimiento”, y escribió:

Por la Autopista del Café que une a Armenia con Pereira, los tres visitantes desviaron por la vía que lleva a Filandia, vereda Cruces, y después de conducir un kilómetro por entre las nubes bajas y grises de las cuatro de la tarde lluviosa, leyeron el aviso-valla sobre la cerca de alambre “Museo del disco y de la música”; parquearon y se dirigieron a la cafetería del museo propiedad del doctor Antonio José Manrique Zuluaga.  

Desde afuera percibieron el olor familiar; por los ventanales de madera, al joven que inclinado sobre la máquina preparaba café para cuatro visitantes que esperaban en la mesa del fondo; además de la música suave y la sobriedad de la cafetería: mesas y sillas de pino veteado con franjas cafés. En cada mesa la canastilla de mimbre con su ramillete de flores, el servilletero de pino, fabricados por artesanos del Quindío; estudiaron en el volante de color gris el mapa que indica a los visitantes la ruta para llegar al museo; el horario para visitas entre martes y domingos. El horario y duración de los recorridos guiados: una hora. El número de teléfono para reservas especiales, y la frase de Thomas Alva Edison: “Nunca hice nada por casualidad, ni ninguno de mis inventos llegaron por accidente; llegaron por el trabajo”. Dieron vuelta a la página y leyeron: “Viva agradables momentos conociendo el inicio del disco y los diferentes equipos fonadores a través de la historia…”.

Camilo: Continuamos con los Hermanos Martínez Gil con un tema de su propia inspiración, Chacha linda; Qué pasará mañana, autoría e interpretación de José Luis Perales, y Rafael Hernández y Bernardo San Cristóbal, este tema tan lindo, Como todas, en la voz de Esther Forero acompañada de Los Universitarios…en el bolero…”.

Los tres visitantes tomaron asiento y decididos a esperar el momento en que los cuatro les permitieran hablar con el joven, y el visitante aprovechó para tomar fotos y notas de cuanto tenía a su vista:

Sobre el mostrador, las botellas de desinfectante, y al otro lado: estantes donde 5.000 discos de vinilo de 33 R.P.M. duermen a la espera de quien solicite su preferido y la voz  del cantante “resucite” y anime el lugar. En las tablas que separan los estantes, las etiquetas clasificatorias de los ritmos: boleros, instrumental latinoamericano, salsa, baladas, instrumental colombiano, tangos, sound-track (banda sonora tanto vocal como instrumental que sirve de fondo a una película), y en medio de los estantes lo que parece un nicho o santuario, la primera sorpresa: el larga duración que grabara en su voz Gabriel García Márquez en agosto de 1967, y antes de la publicación, el primer capítulo de Cien Años de Soledad, que los visitantes pidieron para escuchar y fotografiar una vez terminaran su recorrido por el museo. Delante del disco tres perros Víctor pequeños, y uno grande; y tres figuras minúsculas de barro que representan cantantes de música andina colombiana, parecen prestar servicio de vigilancia al Nobel. Sobre la armazón de madera de la estantería, el cuadro rectangular con la fotografía de Los Beatles a medio cuerpo. Sobre la nevera, la imagen de bulto del arcángel san Miguel castiga con su espada, y mientras no caiga de la nevera y se rompa, al demonio, Belcebú, o Lucifer…

“Ely Méndez participó en las dos grandes orquestas-comenta el doctor Manrique-: Los Melódicos de Renato Capriles, y en la Billos del maestro Billo Frómeta, vigente todavía y por un aviso sabemos que se presentó en Cali. Era el último de los grandes boleristas de la Billo´s, que falleció ahora poco por el covid. Ely Méndez ingresó en los años 70, y estuvo en la orquesta cincuenta años. Antes dijimos que Jorge Negrete interpretó el tema Un momento, y su acompañamiento contaba con la marimba panamericana. Sabemos que cada país tiene un instrumento que lo caracteriza. Aquí en Colombia podemos decir que el tiple sería uno de los importantes; en Paraguay y Venezuela el arpa; en Centroamérica la marimba es importante en el acompañamiento musical; además, hay marimbas que miden seis metros interpretadas por cuatro o cinco músicos a la vez; esta marimba panamericana se hizo famosa, y abrió las puertas de Nueva York a Jorge Negrete… Ya la marimba acompañó antes a intérpretes como Arturo Cortés, quien había tenido como su propio solista de marimba a Luis Valente, uno de los famosos integrantes del Dúo Valente y Cáceres. Hay un intérprete mejicano, fallecido, que en Colombia se escuchó poco, pero podemos decir que fue el intérprete que le dio fama a Armando Manzanero como compositor cuando grabó uno de los varios temas de él, No. Ese tema que después se grabaría en la voz de Roberto Ledesma. Pero el primero fue en la voz de Carlos Lico, cantante mejicano, que tuvo dificultades para llegar a la fama…; pero este tema: No, le abrió las puertas en Méjico y el exterior. Un tema de Manzanero, especie de mestizaje entre el bolero y balada. Después, de Arturo “El chino” Hassan, porque era de ascendencia china, nacido en la ciudad de Panamá; seguro porque sus padres fueron de esas personas que emigraron a comienzos del siglo veinte a Panamá a la construcción del Canal. Arturo Hassan, compuso el tema Soñar, que interpreta Bienvenido Granda…Finalizamos con la voz de Alfredo Sadel, a quien hay que estudiar no sólo por su portentosa voz de tenor, a nivel de grandes teatros de Europa y por su música popular, sino como un gran compositor y autor de más de cien éxitos. Vamos escucharlo en el tema Para encontrarte, que no es muy conocido, pero es de su puño y letra. El mismo Sadel lo interpreta…”.

El dúo de presentadores de la WFM repiten su estribillo: “En el bolero…”.

Al fondo del local, lado derecho, Marilyn Monroe sonríe desde su marco sobre la rocola Werlitzer 1948 y sus veinticuatro discos de 78 r.p.m.; atrás de la silla de los visitantes: revistas de Condorito, pequeños ejemplares de la Biblioteca familiar: Robinson Crusoe, Don Abundio, El mago de Oz. A la izquierda, junto a la ventana de madera que mira por entre sus rejas metálicas la vía que lleva a Filandia, el botellero de vinos añejos: Quinta las Cabras, Cavic, Bambrugeo, Ríos, Codorniú, Carta Vieja, Gato Negro, Mistral, Franken, que parecen espiar la vitrina que les hace competencia al ofrecer a los catadores amigos, los insustituibles Aguardiente de Caldas, Sello Negro, Tapa Roja, Aguardiente Antioqueño (sin azúcar). A un lado de la máquina para café: tortas y pocillos, y el joven que da los últimos toques a su cafeínico ritual…

Fotos de Luis Carlos Vélez. Museo del Disco.

Barcelona, Quindío, agosto 24 de 2021

Total Page Visits: 386 - Today Page Visits: 1

Leave a Reply