Si bien es cierto que existen muy pocos datos de la infancia de José A. Morales López en el Socorro, ya en sus años de adolescente comenzó a destacarse por sus habilidades en la música y con el tiple. En su bella canción “Pueblito Viejo” nos lo cuenta…

“Pueblito de mis cuitas, de casas pequeñitas,

 por tus calles tranquilas corrió mi juventud…”

No nos dice en mi niñez, sino en mi juventud…porque José A. Morales NO nació en el Socorro, como algunos desinformados quieren hacerlo creer. Su madre Dolores López lo hizo bautizar en Tocaima, según su partida de bautismo, (que aquí presento) cuando tenía 7 meses de nacido, y no hizo figurar al padre porque se había separado de él violentamente. Pero NO nació en Tocaima. Según informara el compositor Raúl Rosero cuando fue presidente de Sayco, visitó a un hermano de José A, que vivía en Guaduas ya que necesitaba constatar sus nexos familiares para pagarle unas regalías autorales después de que José A. falleció. Y él le manifestó al señor Rosero que esa casa de Guaduas había sido la de sus padres, y allí también había nacido José A. El señor Rosero vive actualmente en Miami y él puede confirmar esta historia. Pero por supuesto, tampoco existe un documento, una partida de bautismo, que lo confirme. Y mientras no exista ese documento no deja de ser una anécdota.

A José A. no le convenía presentar la partida de bautismo de Tocaima,  porque lo hacía figurar como “hijo natural”. Y esa situación no le convenía socialmente a él. Los hijos “naturales” hasta hace poco tiempo eran descalificados socialmente. Por lo que cuando sacó su primera cédula, la de papel, tuvo que presentar a un testigo que diera el nombre del padre y de la madre, para que quedara como hijo de matrimonio. Ese era el trámite legal en esos años.

En el Socorro NO EXISTE en ninguna parroquia la partida de nacimiento de José A. Morales, como tampoco existía en Cartago la partida de nacimiento de Pedro Morales Pino. Y mientras no tengan ese documento JAMAS podrán certificar que nació allí, es con documentos que se demuestra el nacimiento de una persona, no con historias chimbas, como las que se han inventado en Santander para tratar de demostrar que José A sí nació en el Socorro. Y no se me hace nada raro que traten de alterar un libro de bautismos de alguna parroquia del Socorro para después decir… “es que al fin la encontramos…” 

A los 25 años se fue para Bogotá y algunos detalles se conocen de su vida personal, primero en Bogotá y luego en Medellín donde también vivió algunos años. Pero nunca pudo organizar una vida familiar en un matrimonio. Fue muy enamorado, tuvo muchos y grandes amores, pero nunca pudo concretar un gran amor con una mujer que lo llevara al matrimonio. Matrimonio y mortaja del cielo bajan, dice el refrán, y sus grandes amores terminaban siempre en el más absoluto fracaso. Nos lo cuentan muchas de sus canciones. Vivía solo, casi siempre en hoteles. Y como no tuvo un trabajo estable en una empresa, sus ingresos los tenía únicamente por su vida artística que no fue estable. Los últimos años fue jefe de Relaciones Públicas de Sonolux en Medellín.

Tuvo grandes amigos que, si conocieron muchos detalles de su vida privada, entre ellos Jaime Llano González, pero ya no está con nosotros y la verdad, a mí nunca se me ocurrió preguntarle a Jaime por detalles de la vida de José A. ¡Qué falla la mía! Creo también que Víctor Hugo Ayala tuvo mucho contacto con él en sus últimos años. Y ya para mí es difícil escarbar más en la vida de José A. Vivo fuera de Colombia y la verdad ya no son muchos los años que me quedan para tratar de completar su biografía. 

Hace muchos años conocí a Josefina, la hija de José A. Vivía cerca a mi casa, en el barrio Ospina Pérez (Muzú) en el sur de Bogotá.  Por curiosidad, porque en esos años todavía no me había imaginado los senderos que iba a transitar en la investigación musical, un día fui a su casa y le pregunté por su padre. Muy amable me contó algunas cosas, tampoco sabía mucho de él porque nunca vivieron juntos. Ella se crio con su madre.  Pero después de que José falleció le quedaron muchas de sus pertenencias. Tenía dos álbumes que había organizado con fotos importantes de su vida. Muchas fotos con Esperanza Gallón Domínguez cuando fue elegida Señorita Santander y después Señorita Colombia en 1955.  Estuvo enamorado de ella, pero no le correspondió, según decían por su origen humilde.

 Y tenía un folder con las letras de todas las canciones que había compuesto, 235 en total, escritas a máquina que había organizado cuidadosamente en un folder.  Además, le puso la firma a cada una de las canciones. Me pareció un documento muy curioso e importante y Josefina me lo prestó para sacarle una copia. Lo mandé empastar y desde entonces lo guardo como una verdadera joya de la que me siento muy orgulloso. Muy pocas personas conocen el cancionero de José A. Hoy me ha servido para ensamblar este libro.

Pensándolo bien, poco favor le he hecho a las canciones de José A. guardándolas en una biblioteca, sin que mucha gente tenga la oportunidad de conocerlas y después que han pasado más de 40 años de su muerte he decidido publicarlas. Nadie, que yo sepa, lo ha hecho anteriormente. Muchas canciones, por supuesto han sido muy conocidas, pero muchas de ellas nunca tuvieron ni una grabación. Y en cada página esta su firma.  Si la canción fue grabada, anotó el número del disco en que apareció publicada. Ese número puede corresponder al catálogo de Sonolux.

De José A. Morales se han conocido unas 20 0 30 canciones que fueron grabadas y han tenido popularidad.  Pero su cancionero personal NUNCA se ha publicado. El libro está disponible en Medellín y lo enviamos por Servientrega a cualquier sitio de Colombia. Tiene 225 páginas en formato tamaño carta 21.50×28.00. Mayor información, con mucho gusto en jaimericos@hotmail.com, por messenger o por whatsap.

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