Marco Antonio Ríos Peláez, trataremos de contarles quien era y que significo para los pobladores de Caicedonia. El cuento nace cuando yo les recuerdo a los amigos que cuando una explosión de un taco de pólvora, yo estando a una distancia de más de cien metros me cae un dedo en sangrentado en el pecho, el susto y el brinco y sin saber cómo me cae un dedo del cielo y de adonde provenía, sin atreverme a levantarlo, solo miraba la mancha de sangre en la camisa que hacía muy poco la mama me la había puesto con la recomendación de que no la fuera a ensuciar por estar brinconiando por ahí en el parque, que ella no estaba para lavarme la camisa todos los días y que esa me tenía que durar para toda la semana y además que era nueva estrenándola por ser domingo de pascua, día del resucitado, creo que yo tendría unos catorce años, fue en el año de l963. El rumor llega casi de inmediato, a Macana se le exploto un taco en la mano y se la voló.

Este personaje hace parte del entorno de la sociedad del pueblo y donde todos teníamos que ver y porque mis hermanos eran compinches y celebradores de las ocurrencias de este negro habían crecido juntos. Su padre un negro hijo de un esclavo que cuando vino a Caicedonia tenía la marca del amo en el hombro, llego como obrero en la carretera Panamericana que se estaba construyendo de Caicedonia hacia Sevilla, con cuatro negritos con doña Carmen la mama negrita bajita que solo tenía medio pie por haberle pasado una carretilla por él, la familia venia de Jericó y Támesis Antioquia, Eurasia nombre de la mama de macana. Los hermanos se llamaban Luis, Modesto, Manuel, Marco. La mama vivía orgullosa por no haber tenido sayonas (mujeres), Luis que era el mayor fue uno de los muertos del nueve de abril, el hacía parte de los siete conservadores que se encontraban escuchando la radio sobre la muerte de Gaitán, ya para ese entonces toda la familia tenían el remoquete de macanas por lo negros, Luis y Marcos se casaron con dos hermanas que eran totalmente blancas, motivo por el cual los hijo nacieron blancos, siempre nos preguntábamos por que los Ríos que estudiaban con nosotros eran blancos cuando eran hijos de los macanas. Entonces Marcos era el Negro Macana de esta historia.

El negro más metido, era Macana , siempre estaba presente en todos los acontecimientos, si había que cargar un santo de una procesión ahí estaba, si tenía que tocar las campanas de la iglesia, si mataban a alguien le ayudaba al levantamiento, si había que bailar en el barrio con la más fea lo hacía y hasta bien, para enamorar lo tenía grueso, tuvo once hijos en cuatro mujeres, para alegar y pelear de caña era el maestro, en la vuelta a limones primero a caballo y luego en bicicleta ahí estaba de primero disfrazado o sin él, en los partidos de casados y solteros era la figura y el que siempre se emborrachaba y daba el espectáculo, si había que hacer una conexión eléctrica o de fontanería el sabia, se rebuscaba la plata por donde fuera, de los muchos empleos formales que tuvo siempre fue parquero, barría, sembraba árboles, le daba figura a los pinos que sembraba, era la autoridad en el parque principal, nadie le podía tocar los prados, peleaba con los muchachos inquietos y le ponía la queja a los papas, él siempre se cubría la cabeza con un pequeño sombrero de fieltro que lo caracterizaba, en las semanas santas es el que iba adelante organizando el desfile, primero la banda de guerra, los colegios y escuelas en completo orden y devoción, seguían las damas de las diferentes congregaciones, el desfile de los diferentes santos con los respectivos cargueros que él había reclutado, daba las órdenes donde se tenía que parar el cortejo y cuando arrancar, los últimos de procesión era el santo principal, el santo sepulcro o la Magdalena con la virgen María la Dolorosa, el grupo de sacerdotes rezando el rosario y una interminable de gente de tras contestando con un sirio en la mano, las parejas de novios se iban cuadrando con miraditas. El último día de Semana Santa, domingo de resurrección, desfilaba en horas de la tarde el carro de bomberos con un muñeco que representaba a Judas Iscariote y que había que quemar en represalia por haber vendido a nuestro señor. Macana desfilaba adelante del carro de bomberos con sombrero en la mano pidiendo plata a todos los que salían a nove liar el desfile, con el fin de comprar la pólvora para quemar a Judas, por traicionero. El desfile terminaba al frente del atrio de la iglesia donde se procedía a colgar a Judas, por un altoparlante para que todos los presentes pudieran oír, se leía el testamento de judas, donde todas las personas de bien y patos del pueblo eran nombrados y que les dejaba, siempre eran frases muy jocosas que hacían reír a todo el pueblo. Una vez terminada la lectura se procedía a la quema de Judas, labor que siempre la hacía Macana, el encendía las mechas de la pólvora, las papeletas, las culebras, los castillos, los tacos y voladores ese acto era interminable el uno de la pólvora impregnaba todo el parque, la gente corría los muchachos gozábamos. Todos los años era lo mismo, lo único que variaba era el testamento. Todos esperábamos este día que era de jolgorio por la resurrección del señor y la quema de Judas. Un día que dicen que Macana ya estaba prendido casi borracho, comienza a prender la pólvora la que tenía el muñeco por dentro y la que encendía por fuera en una mano tenía la mecha y en la otra un tabaco encendido con la cual prendía, botaba la pólvora encendida y el tabaco a la boca para darle una chupada para que no se le apagara, en una de esas, enciende tira el tabaco y se queda con el taco de la mano, estalla y sale la mano en átomos volando y un dedo me cae en el pecho ensuciándome de sangre la camisa.

Antes de ser el mocho macana, es nombrado en 1955 como ayudante del médico legista por medicina legal, son nombrados el medico Cadavid, Macana y Eli Giraldo como secretario, de ahí comienza su empleo de hacer las autopsias a todos los que asesinaban, por esa época el anfiteatro permanecía con muchos huéspedes, todos los días traían cadáveres, Macana aprende el oficio con las instrucciones que le dan los médicos legistas, esta era una profesión poco envidiable , creo que era el único que se le media, me cuentan que ese oficio era muy bien pago, paralelo a este trabajo seguía siendo el parquero tenía que proveer a once hijos y a cuatro mujeres, seguía siendo el hombre cívico y el más visible en el pueblo.

Alejandro mi hermano fue muy amigo de Macana, él lo acompañaba muy frecuentemente al anfiteatro y le ayudaba a abrir los cadáveres y a coserlos, cuando le pregunto porque lo hacía me contesta que le gustaba, me cuenta que era un gran celestino, a él le encargaban a contactar a las mujeres para que tuvieran relaciones con algún cliente que ya le había solicitado que esa fulana le gustaba, tenía una capacidad de relacionarse muy fácilmente sabia como llegarle y ganarse la confianza de las damas.

Mure Macana a la edad de 80 años de una septicemia, en septiembre de 1986, cuando le preguntaban qué fecha cumplía años manifestaba que todos los días tomaba aguardiente por si ese era el día de cumpleaños, nunca dijo cuándo cumplía. Uno de sus hijos José Ricaute Marín, que no tenía el apellido Ríos, le hereda la profesión como legista, siendo este amigo que se jubila en esta profesión, el que me cuenta muchos de estos detalles.

Total Page Visits: 93 - Today Page Visits: 1

Leave a Reply