Este famoso grito de guerra escuchado por primera vez en Toy Story (1995), proclamado por el guardián del espacio Buzz Lightyear, permite adaptarlo a las expectativas deseadas por Carl Sagan, muerto en diciembre de 1996, y su grupo de colaboradores cuando lanzaron al espacio, para un viaje inédito e impredecible las naves viajeras Voyager I y Voyager II, septiembre 5 y agosto 20 de 1977, respectivamente.

Esas dos naves fueron lanzadas al espacio para ser exploradoras del sistema solar, misión nunca antes intentada, además.  continuar su viaje por fuera del sistema planetario, y transportar una delicada información sobre nuestra civilización por si, algún día, en un futuro inimaginable, son recogidas por una forma de vida inteligente del espacio exterior.

La Voyager I

La exobiología, astrofísica, astronomía, la ingeniería aeroespacial y otras ramas de las ciencias suponen que no estamos solos, aunque sí aislados, en el universo. Por esta razón, con la tecnología de los años 70, se ideó, desarrolló y llevó a cabo este magnífico proyecto de exploración y comunicación con el espacio cercano y lejano.

La parte técnica del proyecto la llevó a cabo la NASA, que siempre ha contado con excelentes científicos, uno de ellos, orgullosamente colombiana es Diana Trujillo, caleña designada como directora de vuela de esa agencia espacial.

La parte del material enviado al espacio para ser descifrado por alguna civilización fue desarrollada por Carl Sagan, F.D. Drake, Ann Druyan, Timothy Ferris, Jon Lomberg y Linda Salzman Sagan.

Carl Sagan, fue un astrónomo, astrofísico, cosmólogo, astrobiólogo, escritor y divulgador científico estadounidense, autor del famoso libro llevado a la TV, Cosmos y de otros como Contacto, Comunicación con inteligencias extraterrestres, Los dragones del Edén, El Cometa, Sombras de antepasados olvidados, El mundo y sus demonios, entre otros, fue el director del grupo.

Cada Voyager lleva un disco recubierto de oro, con instrucciones para ser leído su contenido en caso de ser recogido por algún extraterrestre.

El disco contiene, en un lenguaje científico, lo siguiente:

  • 118 figuras.
  • Los dos primeros compases de la “Cavatina” de Beethoven.
  • Saludo del presidente de los Estados Unidos, Jimmy Carter.
  • Lista de Congreso
  • Saludo del Secretario General de las Naciones Unidas, Kurt Waldheim.
  • Saludos en cincuenta y cuatro idiomas.
  • Saludo de la ONU.
  • Saludo de Ballenas.
  • Los sonidos de la tierra. 12 minutos para humanos y extraterrestres.
  • Música. 27 fragmentos musicales con 87 minutos y media de duración. 1.

Como es de suponer la elección y selección de figuras para ser enviadas al espacio exterior debe haber sido un tema de innumerables discusiones entre los científicos del proyecto. Tanto más cuando debían ser el resumen de nuestra civilización, el planeta y el sistema solar.

“Usando tecnología de conversión de las figuras en una señal sonido para grabarlas en un disco fotográfico y redactar una hoja de instrucciones para la cubierta del disco para que explicara a cualquiera que lo encontrase cómo debía reproducirse.”1

Se enviaron figuras tan interesantes como:

  • Círculo calibrador
  • Mapa de la localización solar.
  • Definiciones matemáticas.
  • Definiciones de la unidad Física.
  • El sistema solar
  • El Sol
  • Estructura del ADN y su reproducción
  • La división celular.
  • Diagrama de los órganos sexuales humanos.
  • Proceso de la reproducción humana.
  • Silueta de varón y hembra.
  • Madre amamantando
  • Diagrama de la evolución de los vertebrados.
  • Niños con un globo terráqueo.
  • Un supermercado
  • La gran muralla china.
  • Radiotelescopio.
  • Página de un libro.
  • En total 116 fotografías ilustradoras de nuestro planeta y civilización.1

// foto de niños con el globo terráqueo.

Los saludos, en 54 idiomas, fueron otra ardua tarea. Conseguir los hablantes de esos idiomas no fue tarea fácil y menos las sesiones de grabación.

Se grabaron saludos en lenguas muertas que solo son conocidas por lingüistas estudiosos como el sumerio, el acadio, el arameo y el hitita, y aún el latín solo utilizado en ritos ceremoniales. Además de lenguas que son habladas por un número reducido de personas como el luganda y el hebreo.

Mensajes tan lindos como el de un niño aprendiendo a escribir en inglés: Hello from the children of the planet earth. (Nick Sagan),” Hola, de parte de todos los niños del planeta tierra” con su letra en garabatos. O el mensaje de Jatinder N. Paul en idioma Punjabi, de Pakistán: “Hola, bienvenido a casa, es un placer recibirle”1

El saludo del erudito David I. Owen, en Hitita, idioma extinto: Ashshuli, ¡Hola!, sólo 0,0002 de personas en el mundo conocen ese idioma, todos lingüistas de profesión.1

La escogencia de la música no fue menos ardua y reflexionada que los sonidos, se buscó incluir un amplio espectro de culturas y cada trozo musical debía conmover tanto al cerebro como al corazón, en palabras de los científicos responsables.

Algunos fragmentos de música que viajan por el espacio cercano y con la esperanza de alcanzar las profundidades espaciales son:

  • Música de Java, Senegal, Zaire, Australia, Méjico, Nueva Guinea, Georgia, Azerbaidjan, Bulgaria, Islas Salomón, Perú, China, India.
  • Bach, Mozart, Louis Armstrong, Stravinsky, Beethoven, Indios Navajos1.

Los sonidos se seleccionaron pensando en dos oyentes, el humano y el extraterrestre. Se ordenaron cronológicamente desde la formación de la tierra.

  1. Música de las esferas. Movimientos planetarios, compilados en un siglo.
  2. Volcanes, terremotos, truenos.
  3. Pucheros con lodo.
  4. Viento, lluvia, oleaje.
  5. Grillos, ranas.
  6. Pájaros, hiena, elefante.
  7. Chimpancé.
  8. Perro salvaje.
  9. Pasos, latido y risa.
  10. Fuego y palabra.
  11. Las primeras herramientas.
  12. Perro domesticado.
  13. Ovejas en rebaño, taller de herrero, aserrado, tractor y remachador.
  14. Código Morse.
  15. Barcos, caballo y carro, tren, camión, tractor, autobús, automóvil, vuelo rasante de un F11, Despegue del cohete Saturno 5.
  16. Beso en la mejilla.
  17. Madre e hijo. Gritos de niño y madre calmándolo.
  18. Señales de vida.
  19. Púlsar.

Las Voyagers tienen suficiente energía eléctrica y combustible para propulsores para mantener su conjunto actual de instrumentos científicos funcionando hasta al menos 2025, aunque algunos de ellos se han ido apagando.

 Potencia original: 470 W, Potencia actual: 231 W (-4W por cada año) Para ese momento, (2025), la Voyager 1 estará a unos 13,800.000.000 millones de millas (22,100 millones de kilómetros) del Sol y la Voyager 2 estará a 11,400 millones de millas (18.400 millones de kilómetros) de distancia de la tierra. Eventualmente, las Voyagers pasarán junto a otras estrellas. En unos 40.000 años, la Voyager 2 pasará a 1,7 años luz (9,7 billones de millas) de la estrella Ross 248 y en unos 296.000 años, pasará a 4,3 años luz (25 billones de millas) de Sirio, la estrella más brillante del cielo. Los Voyagers están destinados, tal vez eternamente, a vagar por la Vía Láctea.2

Se ha comparado la aventura de estas naves interplanetarias como la emprendida por una botella arrojada al mar con un mensaje codificado, para que sea recogida por algún pescador en un lejano lugar, que pueda decodificar el mensaje.

La relación de hechos y eventos se centra en la parte de la comunicación enviada, que es más significativa que la recibida. La parte técnica de la construcción y lanzamiento, tiene otros responsables y es otra historia memorable.

//fotos de la Nasa. Fotografías de los planetas tomadas por los Voyager.

  1. Murmullos de la tierra, Carl Sagan y colaboradores, editorial Planeta. 1978
  2. Información publicada por la Nasa.
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