Edición 112

TODAVÍA SOMOS CAFETEROS

By 26 de julio de 2026No Comments

Arrierías 112

Mario Giraldo. Médico veterinario

La colonización y fundación del municipio de Caicedonia coincidió con el auge de la caficultura en el occidente colombiano, realizado por la emigración antioqueña, seguramente por los siguientes atractivos: caucho, oro, alto precio de los cerdos y como refugio para librarse de las guerras civiles.

El desarrollo agropecuario lo dividimos en 3 etapas:

Una etapa inicial que comprende desde su colonización y fundación, hasta los años 60, caracterizada por la apertura de montañas y conflictos de los colonos con la compañía terrateniente, Sociedad Burila, de la familia Caicedo y algunos socios de la ciudad de Manizales.

La distribución de los predios tuvo una característica muy particular, en su mayoría mediana propiedad, y lo afirma Marco Palacios en uno de sus libros, que Caicedonia en el Valle y Palestina en Caldas, tenían esa característica.

La tenencia de la tierra era muy adecuada para ser explotada por la mano de obra familiar, estableciendo cultivos de pan coger para la seguridad alimentaria: maíz, frijol, plátano, yuca, pastos, caña panelera, para la producción de miel y panela en trapiches de tracción manual denominados «mata gente».

El cultivo del café que era el principal renglón económico, era la variedad arábiga; su explotación se realizaba haciendo un uso racional del suelo, agua y árboles frutales, conservando la biodiversidad. El sombrío principal era el guamo, una leguminosa aportante de nitrógeno, y sus hojas secas, cuando caían al suelo, formaban un colchón que impedía la erosión, era una agricultura sustentable.

Fue una época dinámica en cuanto al desarrollo rural y urbano, comunidades laboriosas y cívicas, que construyeron un Municipio pujante y rico.

Las vías de comunicación, especialmente la vía del ferrocarril «Estación Caicedonia», fueron importantísimas para la comercialización del café.

Las veredas fueron pobladas por numerosas familias que vivían en paz y armonía, trabajando y construyendo su futuro, de diferentes departamentos, siendo en gran número las familias antioqueñas, y hubo veredas pobladas por núcleos familiares entre sí.
Desafortunadamente, la violencia a raíz del 9 de abril de 1948 fue causante del desarraigo de muchos núcleos familiares que imprimieron un gran desarrollo inicial del municipio.

En los años 70 se inicia la segunda etapa del desarrollo de la caficultura, el café caturra, cuyo cultivo se recomendaba realizar a libre exposición, inició todo un cambio en la explotación del cultivo. Se inició la tumba de sombrío, se terminó la seguridad alimentaria, pastos, huertas, frutales; todo se sembró en café. Los bosques protectores y reguladores de las aguas no se respetaron.
Se inicia todo un cambio en la caficultura, renovaciones, aplicación de abonos y deterioro del recurso suelo y endeudamiento de los caficultores para la renovación de cafetales; es el inicio de la hecatombe de las familias que habían construido toda una región a base de sacrificios y esfuerzos.

En el año de 1977, hubo una bonanza cafetera a raíz de las heladas del Brasil, escapes de mano de obra, se traían trabajadores del Cauca y de diferentes partes del país. “El pueblo que quebró un banco”: Se acabó el dinero en los bancos y no hubo dinero para el pago de trabajadores; nos libramos de una asonada.

Años 80, llega la roya; 1984, se inicia todo un cambio en el manejo del café. Eran muy pocas las plagas que lo atacaban en nuestro medio, aumentan los costos de producción y caficultores endeudados; se inicia un primer éxodo de familias tradicionales que se ven obligadas a vender las propiedades por alto margen de endeudamiento.

La catástrofe, tercera etapa: ruptura del pacto cafetero, neoliberalismo y presencia de la broca, cafetales abandonados, altos índices de endeudamiento, intereses altos, la mayor pobreza que ha sufrido el gremio caficultor, más de 200 fincas totalmente abandonadas y algún caficultor tomó la decisión más drástica al creer que no podía lograr salir adelante.

Hoy, la posesión de la tierra está en manos de grandes propietarios; las familias tradicionales que construyeron el desarrollo de la zona rural y urbana han emigrado y son muy pocas las que poseen su propiedad. Marco Palacios, Caicedonia ya no es el paraíso que en cuanto a la tenencia de la gente que mencionas en uno de tus libros.
En 1983, se inicia todo un proceso de diversificación con cítricos.

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