“Un año más se va, cuántos se han ido”, dice la canción con  nostalgia por lo que se va pero con el agradecimiento de lo vivido.

Manuel T. Bermúdez

Llega el final de este año 2020. Un año  que nos ha hecho mirar la vida de forma diferente. Un año de zozobras, de inquietudes, de dolor, y de la convivencia con mal que ha llenado de miedo y e llanto al planeta.

Será en esa oportunidad, una celebración asordinada por la incertidumbre de lo que llegará, de lo que traerá a futuro para  el colectivo planetario, la ciencia en la búsqueda por  terminar con el virus que se esconde en todos los lugares, o por lo menos, minimizar su efecto letal sobre los seres que habitamos este planeta.

Cientos de vidas silenciadas por el extraño virus  que llegó para poner a temblar el mundo, para arrebatar, desde su pequeñez, miles de vidas en un zarpazo inmisericorde sobre la humanidad.

Ojalá esta navidad sirva para una reflexión real sobre el comportamiento de los seres humanos con la casa que nos ha tocado en suerte vivir, recapacitemos para que tengamos un poco de conmiseración con este planeta que lentamente destruimos desde la arrogancia de la industrialización desmedida y en tantas formas inútil. Para que entendamos que el viaje corto que nos da lo que llamamos vida sea para hacer más amable la estadía sobre nuestro terruño que gira perdido en el espacio.

Y aquí estamos, olvidando por instantes la realidad que nos circunda, para dejarnos contagiar del llamado “espíritu navideño”, una época en que nos mostramos buenos, generosos y amables. Un tiempo en el que dejamos de lado los  acontecimientos adversos para celebrar el hecho de estar vivos, de tener una familia, de contar con amigos, en definitiva, de formar parte de esta raza única que se llama humanidad y que por momentos se nos olvida que somos solamente pequeños pobladores de la tierra y  que nos necesitamos unos a otros para que sea mejor la existencia.

Desde Arrierías, esta publicación que también es persistente y tesonera, queremos agradecer a todos los lectores que nos han venido acompañando desde nuestra primera edición por estar ahí, leyéndonos, dándonos ánimos, provocándonos mes a mes para que no desistamos de nuestro empeño.

Agradecemos también a los colaboradores que desde su oficio de pensar, nos comparten sus reflexiones, sus pensares y sentires, su óptica de lo que viven y cómo lo viven. Es gracias a ellos que esta publicación tiene una dinámica plural, divergente, variada.

Esperamos que la vida nos de vida para continuar, para seguir el viaje que al nacer empezamos y que no sabemos cuándo sea su final, pero mientras tanto aquí estamos para decir presente, para desde la tinta que se vuelve palabras, seguir testimoniando nuestra presencia y nuestro deseo de que entre todos podamos construir un mundo mejor.

El Director

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Join the discussion One Comment

  • Jairo dice:

    Gracias Director por sus palabras de Reflexión Navideña, las cuales tomo muy personal, por la condición humana de nuestra existencia. Gracias por dedicar su tiempo en producir Arrierias y por brindar un espacio serio y de calidad para que los creativos de las letras y del pensamiento se expresen. Deseo muchas Felicidades en 2021 y muchos más años, a pesar de la persistente y nociva presencia del corrupto autoritarismo del gobierno uribista.

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