
Arrierías 111
Jairo Sánchez
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En ediciones anteriores se ha escrito sobre el tema educativo:
https://www.arrierias.com/la-educacion-en-colombia-una-vision-a-su-evolucion/ Arrierías 107, y https://www.arrierias.com/de-la-produccion-individual-a-la-formatizacion-colectiva/ en la edición 106, que, como el título lo plantea, se refieren a una síntesis de la evolución histórica de los contenidos curriculares y la aparición de clases preelaboradas, para todas las áreas, que simplifican el trabajo docente. Estos materiales son vendidos al docente para facilitar su labor en la elaboración de guías y formatos que, ahora, más que nunca, les exigen.
Son, de alguna manera, el reemplazo de los libros de texto, alguna vez obligatorios y cuya utilidad fue muy cuestionada porque hubo docentes que pedían los libros, caros, por cierto, y nunca los usaban, o colocaban a los estudiantes a copiar del libro, para de esa manera perder el tiempo. Esos libros de texto eran regalados al docente y la editorial lo condicionaba a pedirlos, cuando no era el mismo docente el vendedor por comisión.
La inclusión de estudiantes con discapacidades o super capacidades en los establecimientos educativos no es novedad. Siempre han tenido oportunidad y aparecían en los salones de clase sin una inducción al docente el cual debía sortear la situación de la mejor manera que se le ocurriera.
Inclusión 1. Décimo grado, asignatura Química. Estudiante nuevo, invidente total, trasladado de otra ciudad. Su golpeteo escribiendo en Braille estresaba a sus compañeros y a los docentes. Los exámenes él los presentaba en sus hojas de trabajo y leer las respuestas ante el docente, que, obviamente no conocía la escritura Braille. Las ecuaciones químicas en lenguaje Braille, debían ser traducidas con una metodología especial que el brillante profesor diseñó, él relataba que, como muchos, acostumbraba a decir: “miren al tablero”, habiendo un invidente total. No hubo aprestamiento para ningún docente, tocó adaptarse a la situación y, sin embargo, ese joven fue el mejor bachiller ese año, pasó con excelente puntaje a la universidad del valle y se graduó con honores.
Inclusión 2: Sexto grado de educación básica secundaria. La administración recibe un estudiante con retraso mental y ningún docente se entera sino cuando llega al salón a dar clases. El niño, no tiene idea que le están tratando de enseñar, solo responde con muecas y risas. Los maestros no saben que hacer, optan por el camino más fácil, ignorarlo y colocarle notas para que gane el año. Así gana sexto, séptimo y entra a octavo, en ese grado un docente no lo acepta en clase y hace una sustentación de que el pesar, la misericordia y otras consideraciones de los maestros solo estaban causando un daño a un niño que, ante las preguntas, o ante el bulling y burlas de sus compañeros, solo se reía. La familia lo retiró de la institución con un nivel de aprendizaje cero y se había promovido tres años, por consideración o pesar, todo por no poseer instrumentos o capacitación para tratar a este niño como un ser especial.
Inclusión 3 Niña de 11 años, grado séptimo de educación básica secundaria. Con intoxicación progresiva del nervio óptico con pronóstico de pérdida irreversible de la poca visión.
La estudiante no veía a pesar de que la familia le había adaptado una gafas culo de botella. Para escribir o leer algo en el tablero debía aproximarse a 10 cm, acto que, por supuesto era motivo de bulling. El docente de biología no la permitió en clases y le consiguió cupo en el INCI, del Quindío, donde aprendió Braille, manejo del bastón de desplazamiento, continuó los estudios, y hoy es una profesional.
Estos son casos reales de alumnos con discapacidades que eran admitidos en las instituciones educativas sin una previa preparación del docente, y menos de sus compañeros estudiantes. Por supuesto, los casos referenciales se remontan a épocas donde los formatos, guías, formularios, pautas, seguimientos y lineamientos, eran pocos y la importancia se centraba en el fondo, no en la forma.
Aparecen, entonces, las instituciones privadas para acoger estos niños con deficiencias. No son selectivas en la escogencia, son heterogéneas, pues las familias pagan, en la mayoría de los casos, por la inclusión en el establecimiento y éste, a pesar de las buenas intenciones, tiene fallas de personal, capacitación, locales adecuados, pero sobre todo no hay diferenciación de discapacidades, sino que están todos revueltos con los inconvenientes propios de la no selectividad por disfunción.
Atender a niños con diferentes discapacidades sin un proceso de selección y adaptación adecuado, es decir, sin una planificación para la inclusión real, puede generar múltiples problemas. Estos afectan no solo a los niños con necesidades especiales, sino también a sus compañeros, a los docentes y a la dinámica general del establecimiento educativo.
Brecha entre el discurso y la práctica: A menudo, existe una valoración positiva de la inclusión por parte del profesorado, pero su aplicación en el aula es parcial y limitada, a menudo centrada solo en la adaptación de materiales. Esto crea una brecha entre lo que se dice y lo que se hace.
Falta de preparación y recursos: La implementación efectiva de estrategias inclusivas requiere una planificación diferenciada, metodologías activas y una cultura institucional comprometida. Sin una selección y categorización previa, el docente se enfrenta a un aula diversa sin las herramientas ni la formación específica para atender a todos, lo que genera estrés y sensación de ineficacia.
Para los docentes pre años dos mil, sin decir que se hacían las cosas con las uñas, si se reconoce la falta de preparación para asumir la educación inclusiva como los ejemplos relatados en los numerales 1,2 y 3.
La llamada formatización colectiva y que hace referencia a la cantidad de papelería que deben llevar y llenar los docentes, hoy en día, también tiene su lado positivo.
Poniendo de presente que la generalización y el desconocimiento de las individualidades de docentes y de las diferentes variaciones de las discapacidades, es decir, solo la experiencia in situ, es la que determina la opción a aplicar, debemos reconocer la benevolencia del material educativo como pauta para la educación inclusiva.
La herramienta más útil para los docentes de todo el país, se llama PLAN INDIVIDUAL DE AJUSTES RAZONABLES – PIAR.
Estos materiales se basan en el Decreto 1421 de 2017 “Por el cual se reglamenta en el marco de la educación inclusiva la atención educativa a la población con discapacidad «
Es una herramienta utilizada para garantizar los procesos de enseñanza y aprendizaje de los estudiantes, basados en la valoración pedagógica y social, que incluye los apoyos y ajustes razonables, curriculares, de infraestructura y todos los demás necesarios para su participación, permanencia y promoción.


¿Qué debe contener el PIAR? 1. Descripción del contexto general del estudiante dentro y fuera del establecimiento educativo (hogar, aula, espacios escolares y otros entornos sociales). 2. Valoración pedagógica (Currículo– grado– niveles de lenguaje) Identificar las fortalezas de los estudiantes y los aspectos a apoyar desde lo académico. 3. Informes de profesionales de la salud que aportan a la definición de los ajustes (Diagnóstico clínico para caracterizar, teniendo en cuenta que nuestra misionalidad es pedagógica). 4. Objetivos y metas de aprendizaje que se pretenden reforzar. 5. Ajustes curriculares, didácticos, evaluativos y metodológicos para el año lectivo, si se requieren. 6. Recursos físicos, tecnológicos y didácticos, necesarios para el proceso de aprendizaje y la participación del estudiante (Identificar las barreras comunicativas, actitudinales, sociales, infraestructura- Contextual). 7. Proyectos específicos que se requieran realizar en la institución educativa, diferentes a los que ya están programados en el aula, y que incluyan a todos los estudiantes– DUA– Participación efectiva. 8. Información sobre alguna otra situación del estudiante que sea relevante en su proceso de aprendizaje y participación. 9. Actividades en casa que darán continuidad a diferentes procesos en los tiempos de receso escolar.
Como se infiere de la lectura de la definición y contenido, parece ser un instrumento pedagógico muy certero.
El diseño de los PIAR lo liderarán el o los docentes de aula con el docente de apoyo pedagógico, la familia y el estudiante.
• Según la organización escolar, participarán los directivos docentes y el orientador. • Se deberá elaborar durante el primer trimestre del año escolar, se actualizará anualmente y facilitará la entrega pedagógica entre grados (Seguimiento periódico de acuerdo con los Estándares básicos de competencias y DBA).
• La institución educativa deberá hacer los seguimientos periódicos que establezca en el sistema institucional de evaluación de los aprendizajes existente.
• Incluirá el total de los ajustes razonables de manera individual y progresiva.
• El PIAR, hará parte de la historia escolar del estudiante con discapacidad, y permitirá hacer acompañamiento sistemático e individualizado a la escolarización y potencializar el uso de los recursos y el compromiso de los actores involucrados.
Esta estructuración y diseño se acompaña del formatismo propio de la escuela actual, fichas, formulario, planillas, hojas de seguimiento, formatos de observaciones, etc., que el docente deberá aprender a completar.
Una de las ventajas, como ya se dijo en un artículo de Arrierías, es que las formas y contenidos están a disposición del docente y, si quiere, no tiene que elaborarlos ni seguir el propuesto por la Institución.
Hay PIAR para cada una de las disfunciones y su definición por tipología, es muy acertada. Veamos algunos.

PLAN INDIVIDUAL DE AJUSTES RAZONABLES PIAR — TRASTORNO DEL ESPECTRO AUTISTA — 1 A 5 AÑOS.
FUNDAMENTOS: TRASTORNO DEL ESPECTRO AUTISTA EN PRIMERA INFANCIA 1.1 ¿Qué es el Trastorno del Espectro Autista? El Trastorno del Espectro Autista (TEA) es una condición del neurodesarrollo caracterizada por diferencias en la comunicación social y la interacción, junto con patrones de comportamiento, intereses o actividades restringidos y repetitivos. El término ‘espectro’ refleja la amplia variabilidad en la forma en que se manifiesta: desde niños con grandes habilidades cognitivas y lenguaje fluido hasta niños con discapacidad intelectual asociada y comunicación no verbal.
Los niños con TEA frecuentemente presentan un perfil sensorial atípico que puede manifestarse como hipersensibilidad (rechazo a sonidos fuertes, texturas, luces brillantes, multitudes) o hiposensibilidad (búsqueda activa de estímulos sensoriales intensos, alto umbral al dolor). Comprender el perfil sensorial del niño es fundamental para diseñar el ambiente del aula y prevenir crisis relacionadas con la sobrecarga sensorial.
PLAN INDIVIDUAL DE AJUSTES RAZONABLES PIAR — DISCAPACIDAD INTELECTUAL — NIÑOS DE 1 A 5 AÑOS
¿Qué es la discapacidad intelectual? La discapacidad intelectual (DI) se caracteriza por limitaciones significativas en el funcionamiento intelectual (razonamiento, aprendizaje, resolución de problemas) y en la conducta adaptativa (habilidades conceptuales, sociales y prácticas), que se manifiestan antes de los 18 años. No es una enfermedad sino una condición del desarrollo que se expresa en un ritmo de aprendizaje más lento y en mayor necesidad de apoyo para alcanzar los hitos del desarrollo. En primera infancia, la detección e intervención temprana tienen un impacto enorme en el desarrollo posterior del niño. Cada persona con DI tiene un perfil único de fortalezas y necesidades que debe guiar la planificación educativa
Aquí, se han reunido las discapacidades genéticas, Síndrome de Down (trisomía 21), Síndrome de X Frágil, Síndrome de Williams, otras anomalías cromosómicas.
Infecciones durante el embarazo, exposición a toxinas o alcohol, malnutrición materna grave.
Prematuridad extrema, hipoxia neonatal, traumatismo durante el parto.
Infecciones del SNC (meningitis, encefalitis), traumatismo craneoencefálico, desnutrición severa.
Y, aquellas anomalías sin una génesis precisada.
Las lesiones cerebrales y disfunciones neuronales por esa conjunción de síndromes, es tan variada, como la población con diversas enfermedades y discapacidades observables.
PLAN INDIVIDUAL DE AJUSTES RAZONABLES PIAR — DISLEXIA Y DIFICULTADES DE LECTOESCRITURA — 1 A 5 AÑOS
¿Qué es la dislexia? La dislexia es una dificultad especifica del aprendizaje de base neurológica que afecta principalmente la precisión y la fluidez en el reconocimiento de palabras escritas y las habilidades de decodificación y ortografía. No es resultado de falta de inteligencia, motivación o enseñanza inadecuada. Es una condición del neurodesarrollo con base genética en la mayoría de los casos, que afecta entre el 5% y el 17% de la población escolar. Las personas con dislexia frecuentemente tienen inteligencia normal o superior, y con los apoyos adecuados pueden alcanzar logros académicos y profesionales significativos. En primera infancia (1-5 años) el diagnostico formal no es posible, pero si se pueden identificar señales de alerta y realizar intervención preventiva muy efectiva.
Hay Piar para todas y cada una de las inclusiones educativas que se puedan presentar, sin embargo, la definición de la disfunción se queda corta porque existen orígenes bien estudiados, dilucidados y que conllevan una metodología aplicada para cada caso sin generalizar, como se puede leer en el siguiente documento elaborado para maestros en formación.
En este documento se muestra la neurogénesis cerebral, las lesiones, los tipos de disfunciones de los niños en edad escolar y como deben tratarse.
Se centra más en el fondo de la disfunción y menos en la forma.
- Educación inclusiva, los piar.
- Plan individual de ajustes razonables piar — trastorno del espectro autista — 1 a 5 años.
- Plan individual de ajustes razonables piar — discapacidad intelectual — niños de 1 a 5 años.
- Plan individual de ajustes razonables piar — dislexia y dificultades de lectoescritura — 1 a 5 años.
// fotos Anexas

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