Ana Contra el Virus

Anny Sofia Martínez Herrera

8 años – Grado 2

Había una vez una niña llamada Ana que quería visitar a una amiga que había venido de Estados Unidos, pero la mamá y el papá le decían que no fuera porque había un virus. Pero ella no les hizo caso y se fue para donde su amiga Yirena. Pero Ana no sabía Yirena traía un virus y jugaron y estuvieron toda la tarde juntas y cuando Ana se fue se dieron un gran abrazo y Ana se contagió por virus y cuando Ana regresó a casa su mamá le preguntó que de dónde venía y Ana le contó que venía de visitar a su amiga Yirena. Entonces la mamá al saber eso se preocupó mucho porque Ana había visitado a su amiga Yirena ya que esta niña venía de un país lleno de virus. Ana al escuchar esa noticia se puso muy triste por no hacerles caso a sus papás cuando le decían que no saliera de su casa. Ella pensaba que lo hacían para molestarla y no dejarla salir a jugar con sus amigas. Días después Ana empezó a sentirse muy mal de salud, le dolía la cabeza y tenía fiebre y Ana le pidió a su mamá que la llevara para el hospital. Cuando estuvieron ahí se dieron cuenta que Ana también estaba infectada por el virus y fuera de eso sus padres también estaban con el virus. Entonces, ellos tuvieron que pasar un tiempo en el hospital para poder recuperarse del virus.

Después de un tiempo se recuperaron y pudieron regresar a su casa y estar juntos por siempre y así Ana entendía que, si sus padres le pedían no salir y no visitar a sus amigas era para cuidar su salud, quedarse en casa con su familia y es mejor no salir porque si no puede morir.


El Ballacoman

Jhon Fredy Calles Osorio

11 años – Grado 5

Sede Bolivia

El Ballacomán es un demonio que es invocado por los dueños de las fincas para que los vecinos no cojan los frutos de las fincas por la noche.

El Ballacomán es: grande, parece un hombre y vuela.

Érase una vez una familia, de apellido Zunaga que se metían a las fincas de noche a coger las frutas de ella. Una noche vieron algo que voló y calló como una piedra grande al piso, y vieron un hombre y al ver al hombre raro corrieron muy asustados.

El hombre voló para alcanzarlos, pero no lo consiguió. Los siguió hasta su casa y trató de entrar a ella, logrando asustarlos mucho. Desde ese día la familia nunca volvió a robar frutas en las fincas.


El Conejo Y el Ratón.

Ariana Martínez Herrera

10 años – Grado 2

Sede Celio Baena

Había una vez un conejo y un ratón. El conejo estaba comiendo zanahoria, el ratón le dijo: “¿me regalas un poco?”, el conejo de dijo: “si me atrapas”. Corrieron y corrieron, y entonces el conejo dijo: “no ya me cansé, mejor seamos amigos y compartamos la zanahoria”. A la mañana siguiente el conejo le fue a tocar a la puerta y el ratón de dijo: “¿quién eres?”, respondió el conejo: “soy tu amigo el conejo”, “¿me dejas entrar que tengo algo para que comamos?”. Y el ratón lo dejó entrar y comieron y fueron amigos por siempre.


El mono de ojos negros y brillantes.

Juan David Calles Osorio

9 años – Grado 3

Sede Bolivia

Érase una vez un inspector que fue al bosque a conseguir alimentos ricos como: bananos y mangos, y también animales diferentes. El inspector caminó y caminó hasta que vio a un mono muy extraño, con ojos negros, pero brillaban con los rayos del sol. Y el inspector gritó “¿qué animal eres tú?”. El inspector se asustó y salió corriendo, pero el mono aparecía delante de él. El inspector no lo volvió a ver en un buen tiempo, pero al volver al bosque el mono no estaba solo. Estaba con muchos monos más y esta vez no lo iban a dejar ir hasta que les buscara más alimentos.


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