E1. El final.

Todo acabó el diecisiete de abril de dos mil catorce. Particularmente para uno de los hijos del telegrafista de Aracataca. El nieto predilecto, consentido de Papalelo,  fallecía en Ciudad México. Un sentimiento de orfandad sacudió los espíritus del mundo entero. Sus admiradores en todo el planeta resintieron la fatal noticia. Los medios estaban apostados a la entrada de su casa. Como pájaros agoreros esperaban la comunicación oficial del suceso trágico. También desde Suecia e Italia, Ágata y Ángelo esperaban noticias. Gabo había sido para ellos un dios tutelar en amores. Se conocieron y enamoraron a través de las redes sociales. Cada cual le acercaba al otro por internet sus particularidades. Así descubrieron su fascinación por la obra del gran Gabo. Y comenzaron una competencia para demostrar quién lo conocía más. Ágata recordó la manifestación en Quibdó cuando cubrió noticias falsas. Ángelo registró unas crónicas desde Europa de un encuentro ya acontecido. Ágata describió con prolijos detalles la celebración macondiana en Estocolmo. Ángelo subrayó la inolvidable, apoteósica, participación de Totó La Momposina. Así abrieron un capítulo especial de conversaciones sobre música colombiana. Ángelo comentó apesadumbrado el auto exilio en la época Turbay. Esa referencia concitó el tema de la violencia en Colombia. Gabo fue para ellos otro trasatlántico hundido con luces encendidas.

E 2. En la tierra de las restricciones.

Aquel diecisiete de abril de dos mil veinticuatro fue OULIPO. Una asociación de literatos y matemáticos, promueven la Literatura Potencial. De allí su reconocido anagrama OUvroir (taller) de LItérature POtentielle. Rogelio Osorio Patiño fue a buscarlos a la Ciudad Luz. Supo que regularmente funcionaban en la Biblioteca Nacional de Francia. Se interesó en ellos a través de una novela inédita. Un amigo le prestó GABO2024MSC10 pero él no lo entendió. Su amigo Darío Fernando Patiño le explicó aquel aparente galimatías.. La novela conmemora diez años del fallecimiento de nuestro Nobel. Por eso GABO2024, MSC10 significa Mibonachi Sostenido en Clave diez. Una restricción propuesta desde Latinoamérica  en el MANIFIESTO DEL MIBONACHI. Escrito en Texas University at El paso por un quindíano. Darío, periodista de trayectoria internacional le contó a Rogelio anécdotas. De los oulipianos, claro, como aquella  particular autodefinición del grupo. Oulipianos: ratas que construyen sus propios laberintos para salir airosos. La insobornable conciencia en el trabajo denodado, sistemático del escritor. La negación de la inspiración: «El OULIPO es anti-azar». Las ingeniosas máquinas para crear literatura promovidas por Raymond Queneau. De tal modo que Rogelio quedó entusiasmado con el grupo. Fue entonces cuando decidió viajar a su tierra y conocerlos. Y tuvo la gran sorpresa de otro GABO2024, el concierto.

E3. Tiempos de dejavú.

Aquel diecisiete de abril de dos mil veinticuatro era dejavú. Ese mañana que regresa recurrente con incontables estremecimientos de piel. Lo sentimos quienes estábamos en El Paseo de Las Tullerías. Estertores vitales producidos por los trasatlánticos encallados en la realidad. La magia de Gabriel García Márquez reproducida por el concierto. La posibilidad de adivinar incontables buques fantasmas entre sus acordes. Recobrar entre sus cuidadas melodías la capacidad del asombro permanente. Una complicidad póstuma entre Gabo y el maestro Francisco Zumaqué. Aquel diecisiete era dejavú, conmemoraciones, celebraciones, júbilos, complicidades hechas realidad. Un homenaje planetario para reiterarle: «Gabo, aquí nunca te olvidaremos». Concierto dejavù y desconciertos para honrar la memoria del Nobel. Trasatlánticos, trasatlánticos,  trasatlánticos,  trasatlánticos, trasatlánticos,  trasatlánticos,  trasatlánticos, oleadas de  trasatlánticos. Pasan frente a nuestros ojos, pasan por entre nuestros oídos. Y nos sumergen en un espiral vertiginoso de círculos concéntricos. Como en los kanjis que pintaba el japonés Akiíto Meusuky. Recreando un pueblo lunar de casas fosforescente y calles volcánicas.Todo ello afantasmado por un faro giratorio de lúgubres aspas. Visiones del protagonista de «El último viaje del buque fantasma». Una historia surrealista, onírica, como un inquietante cuadro de Magritte. Pero hecha realidad por unos muy tenaces soñadores de trastlánticos. Comprometidos con los destinos de Colombia y de su capital.

E4. París fue un fiasco

Aquel diecisiete de abril de dos mil veinticuatro había bruma. El frío primaveral calaba los huesos de los músicos galos. La bruma se asentaba en El Paseo De Las Tullerias. Parecía extenderse a lo largo del recorrido del Río Sena. Llevada por las gabarras centenarias, cansadas de transportar turistas bulliciosos. Ahora, callados, taciturnos, entristecidos por los estragos sobre la rivera. Años anhelando conocer las maravillas de París; para este fiasco. Los parlantes gangosos anunciaban en distintos idiomas los sitios anhelados. «El relato que van a escuchar les ayudará a descubrir…». «Le mussée d’Orsay situé dans le rue du Légion  d’Honneur». Los turistas, por su parte, debían imaginarlos entre la bruma. O completarlos con recuerdos de fotos vistas en algún atlas. Por fortuna desde El Paseo de Las Tullerías llegó ayuda. Parsimonioso, el maestro Francisco Zumaqué dio inicio al concierto GABO2024. El avance del poema sinfónico hacía retroceder progresivamente la niebla. Ágata Johanson y Ångelo Santorini celebraron con caricias ese prodigio. En las primeras horas de la mañana habían contraído matrimonio. La catedral de Notre Dame fue el escenario idílico perfecto. Allí sellaron una larga e inolvidable historia de amores posmodernos. Algunos pasajeros se molestaron con la efusividad de sus caricias. A ellos no les importó niebla ni carraspeos de beatas.

E5. Espera trasatlántica.

El  hombre que esperaba conocía los detalles de aquel diecisiete. Repasaba mentalmente ese abril como si el 2024 hubiera sucedido. La secretaria María Antonia Pulido Cuadrado le trajo  la razón. «Que por favor espere que la alcaldesa lo recibirá pronto».  La noticia lo emocionó como si fuera una positiva premonición. Una sonrisa iluminó el rostro del hombre de nariz prominente. Contrastaba con el rictus de amargura de la secretaria enjuta. Una tuba resonó en su mente, el trasatlántico había partido. Lo hacía con todos los sonidos y timbales del concierto. Ya imaginaba los primeros tres meses de una intensa gestión. Con la alcaldesa visitarían los países donde Gabo vivió. El propósito, socializar el proyecto y conseguirle recursos de financiación.  Invitarían a los presidentes para asistir a la cumbre GABO2024. Allí, los comprometidos con el proyecto firmarían los acuerdos pactados. La cumbre GABO2024 se realizaría en Bogotá en el 2020. Sería en diciembre para celebrar el primer año de gestión. Mientras esperaba recordó sus años como Secretario Privado del alcalde. Él conocía bien las mieles del poder y sus complejidades. Era un zorro de múltiples batallas en las lides democráticas. Por eso, su actitud paciente para esperar confiado la llamada. Por fin la secretaria de rostro anémico dijo: «Puede pasar».

E6. Hablemos de GABO2024.

  • Alvaro,, pasa, por favor, qué alegría verte ¿Cómo te encuentras?
  • Alcaldesa, muy satisfecho con su interés en el proyecto GABO2024
  • Estoy interesada en él desde la campaña, quiero saber más.
  • Es un proyecto colosal, lleno de enormes desafíos y complejidades.
  • Alvaro, tú y yo y Gabo, somos soñadores de trasatlánticos.
  • Por esa condición es la primera mujer alcaldesa de Bogotá.
  • Pues ahora llegó el momento de convertirlo en una realidad.
  • Honor que me hace alcaldesa, sabe que puede contar conmigo.
  • Sí que lo sé, por eso mandé que te llamarán.
  • Usted solamente hable, yo la escucho con atención y detalle.
  • ¿Estarías dispuesto a aceptarme la Secretaría Distrital de Artes, Idartes?
  • Me deja usted sin aliento, alcaldesa… por supuesto que sí.
  •  Pues cancela todos los compromisos para que empecemos en febrero. 
  • Sólo  tengo pendientes  asesorías con ANATO, pero terminan este mes.
  •  Eso está muy bien porque te necesito aquí totalmente comprometido.
  •  No conozco otra forma de trabajar, y ahora ¿Qué hacemos?
  • Habla con María Antonia para que te entregue los requisitos.
  • Inmediatamente, cuando terminemos de hablar, procederé a contactarme con ella.
  • Ahora que nos pusimos de acuerdo, volvamos a nuestro tema.
  • Por mi encantado, alcaldesa, ¿Cuáles pormenores del proyecto le interesan?
  • Primero sentémonos para que podamos hablar sobre el tema cómodamente.

E7. Sobre los detalles.

  • Álvaro, tú conoces mi apartamento en Bogotá, lo has visitado. Conoces la hamaca donde me gusta recibir los soles mañaneros. Y las tres bibliotecas repletas de documentos, informes y libros.  No soy una experta en literatura pero tengo escritores predilectos. Gabriel García Márquez, León Tolstoi y Julio Cortázar, entre ellos. Pero Gabo me gusta sobre cualquiera, lo creo el mejor. Consideró excelente tu idea de conmemorarlo en todo el planeta. Puedo imaginar las múltiples orquestas sonando al unísono el 2024. También considero una excelente oportunidad para exportar el talento colombiano. Y brindarles oportunidades a los músicos de ampliar sus horizontes. Pero quiero que aún me brindes más detalles del proyecto. Por ejemplo,  Los mecanismos para seleccionar los músicos que participarían. ¿Cómo garantizarles adecuadas atenciones por parte de los países receptores? ¿Por qué encargarle a Francisco Zumaqué la composición del concierto? ¿Cómo manejar los derechos de autor para reproducir los textos? Me duele la actitud de algunos colombianos con nuestro Gabo. ¿Imaginas una furibunda senadora del Centro Teocrático celebrando su muerte? Expresiones como esa explican la polarización política de nuestro país. Y el arte es un excelente camino hacia la reconciliación. Necesitamos música para morigerar las pasiones enardecidas de nuestros espíritus. Así que vamos a brindarles a todos motivos de esperanza.

E8. Gabo y Zumaqué representan al caribe

  • Alcaldesa, celebrar a Gabo significa también celebrar al caribe entero. Decía: «Pueden abandonarme con los ojos vendados, me siento allí». Y Francisco Zumaqué interpreta bien ese estado de ánimo. Nació en  Cereté, Córdoba,  el 18 de julio de 1945. Músico, compositor, arreglista, director y productor musical de ritmos caribes. Colombia Caribe es la canción  de la selecciónón  de fútbol. Zumaqué creció escuchando bandas de porro y gaiteros de Cereté. Estudió música en la Universidad de Antioquia,  Medellínn y Cartagena. Estudió Dirección de orquesta, orquestación , dirección e instrumentación de banda. Pronto recibió una beca y  continuó sus estudios en París. Allí fue alumno de Nadia Boulanger en escritura musical. La música Annette Dieudonne fue su profesora en entrenamiento auditivo. Igualmente el músico  Michael Philipot fue su profesor de composición. Nadia Boulanger no prestó ninguna atención a sus composiciones académicas. Pero cambió cuando interpretó una canción compuesta para una telenovela. Candó, donde incluía cantos patrimoniales de la  región del Chocó. No sólo obtuvo su atención sino que exploraron esa posibilidad musical. Lo convenció de incluir esos  ritmos para definir su estilo. En 1971 obtuvo el Gran premio de composición Lili Boulanger. Fue profesor de composición de la Universidad Nacional de Colombia. También trabajó como investigador del Instituto de Bellas Artes de México.

E9. Los sonetos de Gabo.

  • Alcaldesa comparto la plenitud de sus planteamientos, es totalmente incomprensible. Pero ese encono está sustentado por la ponzoña del innombrable. Y por la ignorancia de un pueblo alimentado con mentiras. No nos dejemos ganar por las trampas de la iniquidad.  Afortunadamente tengo vivencias directas e indirectas  con Gabriel García Márquez. La directa, el homenaje que a iniciativa mía le tributamos. Aquello fue en la Alcaldía de Juan Manuel Castellanos Fierros. El escritor aceptó pero pidió que no ofreciéramos ningún licor. Hacía una tenaz, personal y silenciosa batalla contra el alcoholismo. Le conté la «pettit histoire» de vivencias indirectas con él. Sucedió en las alecciones de 1984 en la Gobernación del .Quindío. Cuando era gobernador el escritor e historiador quindiano Jaime Lopera. Yo era entonces el Jefe de Prensa de la gobernación. Allí llegó el abogado Ramiro De La Espriella, Observador Electoral. . De La Espriella nos pidió ubicar al médico Nestor Padillla. Padilla gozaba de prestigio popular por la gratuidad de consulta. Habían sido grandes amigos en un antiguo colegio de Barranquilla. Al finalizar la tarde Nestor Padilla declamó tres hermosos sonetos. Los grabé, ambos coincidieron en la autoría de García Márquez. Luego Lopera los certificó con ingeniosos artilugios de detective literario. Y como sé que su sensibilidad sabrá apreciarlos, aquí están:

Soneto matinal a una colegiala ingrávida

Al pasar me saluda y tras el viento

que da al aliento de su voz temprana

en la cuadrada luz de una ventana

se empaña, no el cristal, sino el aliento

Es tempranera como una campana.

Cabe en lo inverosímil, como un cuento

y cuando corta el hilo del momento

vierte su sangre blanca la mañana.

Si se viste de azul y va a la escuela,

no se distingue si camina o vuela

porque es como la brisa, tan liviana

que en la mañana azul no se precisa

cuál de las tres que pasan es la brisa,

cuál es la niña y cuál es la mañana.

Si Alguien Llama A Tu Puerta

Si alguien llama a tu puerta, amiga mía,

y algo en tu sangre late y no reposa

y en su tallo de agua, temblorosa,

la fuente es una líquida armonía.

Si alguien llama a tu puerta y todavía

te sobra tiempo para ser hermosa

y cabe todo abril en una rosa

y por la rosa se desangra el día.

Si alguien llama a tu puerta una mañana

sonora de palomas y campanas

y aún crees en el dolor y en la poesía.

Si aún la vida es verdad y el verso existe

Si alguien llama a tu puerta y estás triste,

abre, que es el amor, amiga mía.

La  espiga

Hermana de la luz, presagio inerte

de otra vida mejor que la de ahora;

estación donde el hombre se demora

para olvidar su cita con la muerte.

Novia de mi canción, la espiga ignora

que su debilidad es la más fuerte

y que solo el amor tiene la suerte

de inclinarla en el hombro de la aurora.

Camino de la sed, ruta del viento,

la busco en mi canción y la presiento

en el extremo de su sombra fina.

Pero es vano tratar de retenerla

y solo un verso puede sorprenderla

en la primera infancia de la harina.

E10.  Doña Gonzalina Gutiérrez.

-Gracias por compartirlos Alvaro, sin duda son hermosos, los aprecio. Particularmente  por el autor y por la historia de recuperación. En tu tierra hay tanto historias como personajes muy interesantes. Ya te he dicho que no soy experta en literatura. A pesar de mi formación profesional me interesan las humanidades. Afortunadamente en bachillerato tuve una profesora de castellano muy valiosa. Se llamaba doña Gonzalina Gutiérrez era exigente, tenaz y consagrada. Nos hacía leer en voz alta dramatizando sus selectas lecturas. Gracias a ella conocí la formidable poesía de Baudilio Montoya. Y su poema atåvico a la niña  de Puerto Espejo. » Niñas así, tan hermosas, como aquella que ya está lejos….». A pesar del rigor sus clases se hacían muy divertidas. Por su singular enseñanza no fue tan árida la preceptiva. Por sus clases puedo  apreciar mucho mejor estos bellos sonetos. Ejemplo, comentar el segundo soneto «Si alguien toca tu puerta». Por su estructura se cataloga como «Soneto inglés o Shekespeare». El soneto está constituido por tres cuartetos y un pareado. O la gracia de «Soneto matinal para una colegiala impávida». Esa dinámica de imágenes con sus ires y sus venires. Es una muy grata sorpresa encontrarse con un Gabo poeta.Tres perlas dignas de los más encumbrados estudiosos de Gabo.

Memoria de autor

Carlos Alberto Villegas U.

Escritor, artista, gestor y periodista cultural (Calarcá, Quindío, Colombia, 1961). Ph.D. Sobresaliente Cum Laude en Lengua, Literatura y Medios de Comunicación de la Universidad Complutense de Madrid, UCM (España), con la tesis: «Psicogénesis de la risa. La risa como construcción de cultura». Tiene estudios de Maestría en Escritura Creativa de la University of Texas at El Paso, UTEP (Estados Unidos). Fue profesor universitario. Creó la cátedra Psicogénesis de la Risa en la Facultad de Psicología de la Universidad Javeriana (Bogotá, Colombia). Director de la revista Termita Caribe y del Boletín de la Red de Estudios Interdisciplinarios sobre la Risa —REÍR—, T.A. en la Revista de Literatura Mexicana Contemporánea en la Utep. Ha publicado los ensayos La caricatografía en Colombia: Propuesta Teórica y Taxonómica; Caricatografía y periodismo, y el libro de relatos Cuento contigo. Ha publicado en revistas de Colombia e internacionales. Fue becario del programa Becas de Alto Nivel para Profesionales de América Latina (ALBAN) de la Unión Europea. Como artista plástico ha recibido premios y menciones en los salones regionales del Quindío. Además, fue distinguido con la Orden al Mérito Literario Ciudad de Calarcá 128 años, con el Escudo del Departamento del Quindío por su aporte a la cultura y con el Premio Will Eisner (2017) en la modalidad Vida y Obra del Colectivo Cultural Comic Sin Fronteras (Pereira, Colombia.) Cc: 18385710. Tel: 2. 34 58 70. Dirección: Carrera10 ( Avenida del Ferrocarril) No, 52-149.  Conjunto residencial Tacuará. Bloque4. Apto.501. Dosquebradas, Risaralda

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