ANÉCDOTAS DE MI PUEBLO


En razón de conmemorar los 100 años de Caicedonia como municipio, hemos encontrado una serie de hechos escritos y/o recordados por veteranos residentes en nuestro pueblo que, en nuestro concepto, merecen estar en nuestra historia local.


En una revista editada a comienzos de la década de los 50 y bajo la dirección del poeta y escritor Oscar Piedrahita González con la compañía de grandes personajes cívicos como don Luis Ernesto Arbeláez, el joven periodista de aquella época, Rogers Ríos y otro titán de los libros, César A Ríos G, se empeñaron en recolectar información para dar a luz una monografía de Caicedonia, la joven y pujante población del norte del Valle colonizada con pioneros llegados desde la Antioquia ancestral. El poeta Piedrahita González, tomando en cuenta la gran gesta colonizadora, llamó a nuestro pueblo el DORADO PERSEGIDO.


A comienzos de la publicación hay una propaganda que llamó nuestra la atención: RIFA DE NAVIDAD. “juega el 21 de diciembre de 1955 con las 3 últimas cifras del premio mayor de la Lotería del Valle y se entrega el 24 del mismo mes”. En letra más pequeña y negrilla, el contenido de la rifa: “un vestido de paño inglés, 1 sombrero Stetson, 1 corbata, 1 camisa, un vestido interior, 1 par de medias, 1 pañuelo, 1 par de zapatos, 1 correa, 1 Estilógrafo, Chífer, 1 cadena de oro, 1 anillo de oro, 1 reloj de pulso, 1 billetera y $100, oo. Valor de la boleta 1,50. Caduca a los 60 días. Responsable y autorizado PEDRO FERNÁNDEZ” (Sic).

En la parte baja de la promoción remataba: para vestir elegantemente, ocupe la SASTRERÍA <>. Caicedonia (V). TELF No. 103.


En el libro Anécdotas, exageraciones, Mentiras, Cuentos y Cachos de mi Pueblo (1) hay una referencia general a la forma de ser del Caicedonita, sus personajes más famosos por la cotidianidad y esas historias increíbles, casi que surrealistas en el hablar, en la salida graciosa. Pues Pedro Fernández era un de esos personajes: excelente sastre y de una creatividad muy grande en su trabajo que cumplía con seriedad y mucha formalidad. Hizo un traje de retazos de paño con diferentes colores que se volvió una imagen muy reconocida en nuestro pueblo y lo compro don Neno Gallón otro reconocido personaje, gran finquero y con un corazón humanitario inmenso. Con ese traje puesto, don Neno se emborrachaba en compañía de Pedro Fernández.


Cuando nuestro personaje se tomaba unos tragos, era una persona diferente. Su dipsomanía lo llevaba a bailar encima de las mesas de los cafés donde libaba, tomaba en sus manos copas y botellas y armaba pirámides ante la mirada atónita de los contertulios y el estupor de propietarios y administradores de cantinas y bares.


Uno de esos administradores notó un cambio: don Pedro se salía de sus cabales (sin ser agresivo ni grosero) cuando sonaba un tema popular muy especial. Alguna vez puso una canción y notó que el semblante de Pedro cambiaba; mustio, callado, triste, hasta derramaba lágrimas escuchando la letra. El cuento se regó como pólvora y siempre que empezaba sus impertinencias, ponían el disco y Pedro callaba o salía despavorido del lugar. El tema, Penas Amargas, una canción popular que se escuchaba constantemente en los excelentes sitios de música de Caicedonia. Cuando Nano Molina o Julio Jaramillo, intérpretes más famosos del tema iniciaban cantando, en la primera estrofa “Qué haré yo sin tu amor en este mundo, sin poderte borrar de mi memoria/ sólo te pido que de mi vida guardes en tu pecho la callada historia/”, Pedro se sumergía en el silencio y cuando los cantantes o el intérprete llegaban a la frase “dejadme padecer que ya estoy muerto…/”, abandonaba el lugar. Muchos de quienes saben esta historia de desamor y el hecho de poner la canción a Pedro en sus desvaríos alcohólicos aseguran que fue Leonel Mateus, el gran conocedor de música popular y barista más conocido como “Machaco”.
Penas Amargas es una canción muy popular en Colombia que algunos atribuyen, en su autoría, a un músico llamado Hernando Giraldo.

¿Qué tragedia había tras esta canción y las vivencias del gran sastre? Nadie lo sabe. Don Pedro se llevó ese secreto a la tumba.


¿Sabía usted que, el famoso desfile del “yipao”, donde se rememora la historia de movilidad en el campo colombiano después de la reconocida y primeriza recua de mulas y caballos, nació en Caicedonia el 3 de agosto de 1960? En esa fecha Caicedonia celebra su fundación, agosto de 1910. Cumplíamos 50 años. Más tarde los dirigentes cívicos del Quindío, John Jaramillo Luis Fernando Ramírez Echeverry acogieron el Yipao como marca de las festividades de las fiestas de Armenia en sus 100 años.

¿Sabía usted que el famoso puente del río Barragán tiene un nombre específico? Pues se llama Pompilio Gutiérrez, como reconocimiento al gobernador de Caldas y se inauguró en septiembre de 1923, año en la cual Caicedonia tuvo su reconocimiento como municipio, a través de la ordenanza 21 que se publicó en la gaceta departamental en mayo. (2)


LOS OTROS PIONEROS


Son muchos los colonos colonizadores que, finalizando el siglo 19, llegaron a nuestra tierra, Caicedonia, sin que aparezcan reseñas completas sobre sus vidas, el desplazamiento y las penurias en búsqueda de un entorno mejor para sus familias. Arrierías, en trabajo de investigación más detallado, estará buscando más información al respecto. Es importante tener memoria histórica escrita y ese es uno de nuestros objetivos. He aquí algunos de esos pioneros:


1- Don Marciano Ocampo. Tenía una recua de 50 mulas, traía mercancías desde Medellín con parada obligada en Manizales, Armenia y, por supuesto Caicedonia. Sus descendientes cuentas sus osadas aventuras en esos desplazamientos que duraban casi un mes hasta llegar al destino fijado. Son muy pocas las referencias escritas que hay sobre la vida de don Marciano cuando apenas despuntaba el siglo 20.
2- Don Manuel Manrique:
3- La Familia Vargas
4- La familia Giraldo
5- La familia Osorio
6- Familia Urrea.
7- La familia Ospina

Esperamos que nuestros lectores nos den más datos para tener en cuenta personajes y familias que colonizaron o aportaron al desarrollo de nuestro pueblo en sus primeros treinta años de historia. La investigación y el trabajo de campo sobre estas familias conducirá al final feliz de un libro debidamente editado y con fotografías especiales, programa al cual se une el productor fílmico, cineasta y fotógrafo Mario López, de producciones Polaco, quien nos ha aportado gentilmente la foto que encabeza esta edición especial.


Por fin, luego de más de ocho meses, se abre paso restringido sobre el averiado puente del río Barragán que ha causado un serio impacto en la economía de la región cordillerana. Bastó que la inmensa población afectara elevara su voz de propuesta para que se diera una solución pasajera. La incertidumbre continua. Cuando la naturaleza afecto el paso en la vía Bogotá al Llano, aparecieron, en forma inmediata, soluciones. Para nosotros no hubo puente militar “pues no había disponibles”, según aseguraban el gobierno y los militares. Pues para el puente sobre el río afectado en el llano, sí había puente militar. Saquen ustedes, amigos lectores, sus propias conclusiones.


MUTIS POR EL FORO


Encabezado por Guillermo Escobar y la Fundación Cultural DDFF, se citó a una reunión general a más de 200 personas con invitación personal para analizar la situación de la cultura, el arte y el entretenimiento a través de la creación en Caicedonia. No asistieron más de 40 personas lo que deja entrever una abulia, una pereza para solucionar la gran problemática social que afrontamos. Sobre esta situación, estaremos profundizando en Arrierías 76.


1- Ramírez Monard Mario, Tipografía Atalaya. Caicedonia 2011.

2-  En el editorial de esta edición 75 se hace un acercamiento histórico al proceso de fundación a través de un acta, en 1910, y a los 100 años de Caicedonia como municipio, esto es, su reconocimiento jurídico como tal el 20 de abril de 1923.
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