Arrierías 114

Palabras expresadas por un afectado del edificio torres del limonar de Cali.

_

“Hoy, 10 de septiembre, nos reunimos en silencio, pero con el corazón lleno de recuerdos.

Hace un mes, un 10 de agosto, a las 7:34 de la mañana, la tierra se estremeció y con ella se estremecieron nuestras vidas. Fueron segundos que parecieron eternos, segundos que dejaron dolor, miedo, pérdidas y heridas que todavía no terminan de sanar.

Hoy queremos recordar, ante todo, a quienes perdieron la vida en aquella tragedia. A ellos, a sus familias y a todos aquellos que hoy sienten el vacío de una ausencia, les dedicamos este momento de respeto, memoria y solidaridad.

También queremos rendir homenaje a quienes perdieron sus hogares, sus bienes, sus negocios, sus lugares de trabajo y tantas cosas construidas durante años. A quienes hoy somos damnificados o afectados y que, a pesar de las dificultades, seguimos adelante con esperanza y con la fuerza que nos caracteriza como pueblo colombiano.

Y este homenaje es también para quienes estuvieron allí cuando más se necesitaban: familiares, vecinos, amigos, organismos de socorro, autoridades, médicos, enfermeros, voluntarios y todos aquellos que tendieron una mano en medio del miedo y la incertidumbre.

Estos 90 segundos de silencio no son simplemente un momento sin palabras.

Son 90 segundos para recordar.

90 segundos para honrar a quienes ya no están.

90 segundos para abrazar, desde el corazón, a quienes todavía sufren.

90 segundos para reconocer que, aunque un desastre puede destruir paredes, hogares y sueños, no puede destruir nuestra solidaridad, nuestra esperanza ni nuestra capacidad de levantarnos.

Que este silencio sea también un compromiso: no olvidar.

No olvidar a quienes partieron.

No olvidar a quienes lo perdieron todo.

No olvidar lo que vivimos.

Y no olvidar que, en los momentos más difíciles, debemos permanecer unidos.

Hoy Colombia guarda silencio.

Por los que se fueron.

Por los que sufren.

Por los que sobrevivimos.

Por los que todavía están reconstruyendo sus vidas.

Y porque después del dolor también llega la esperanza.

A todos ellos, nuestro respeto, nuestra solidaridad y nuestro eterno recuerdo.

En este momento, los invito a guardar 90 segundos de silencio, en honor a las víctimas y a todos los afectados por la tragedia del 10 de agosto.

Que estos 90 segundos hablen por todos nosotros.

Que nunca los olvidemos.”

Total Page Visits: 15 - Today Page Visits: 15

Leave a Reply