A Carlos Agudelo y a Umberto Senegal.
Arrierías 114
Orlando Restrepo Jaramillo
_
Los poetas tienen por la denominada noche, inusitado embrujo. En ella caen como piedras a lago de cuyas profundidades logran sobreaguar por la palabra. No la buscan, ella los arropa, con todas las sombras posibles, con sus luciérnagas distrayéndolos, con su luz reflejada en versos.
Poetas, sin carencias, reunidos alguna vez, para editarse, como buscando salvar sus agobios, entregar sus alegrías y ese deseo de no seguir con sus borradores poéticos, en el baúl escondido de la casa.
Carlos Agudelo y Umberto Senegal imprimen su amistad en libros dejados en las manos de sus amigos para testimoniar LOS USOS DE LA NOCHE. Usos por demás inherentes a esa variopinta expresión de lo vivido, ungidos por ambiente de pueblo, donde han sido reconocidos como aedas y por su intermedio, la misma gente, se sabe, se reconoce, se edifica.
Umberto vive en Calarcá, y Carlos en Caicedonia, ambos anclados en el Quindío, porque Caicedonia, siendo políticamente del norte del Valle, vive en aroma quindiano, y uno y otro se visitan como oficiantes del verso, surgido de la tierra, del paisaje y de la niebla encriptada de cordillera húmeda, transparente y endeudada.
El libro USOS DE LA NOCHE tiene ciento diez páginas. Donde Carlos Alberto reseña ochenta y ocho poemas y Umberto cincuenta y dos. Al primero, “La ciudad sentada en el andén espera la llegada del día final”, y el segundo se pregunta
¿Y qué haríamos con el tiempo sobrante? ¿Si el minuto tuviera un segundo más?
ION CODRESCU, poeta rumano, en la presentación, del libro dice: “para comprender este libro es obligatorio sacudir conceptos prefabricados por la tradición frívola de múltiples poetas de Colombia”. Muchas cosas más asombran y develan ese canto de la poesía de provincia, de tanto valor, como dignamente representan estos dos autores.
Disfruto y soy beneficiado, por la amistad de Carlos y de Umberto, quienes, me enseñan cada día el valor de la palabra. Ellos están acordes con Rafael Cárdenas, poeta venezolano, cuando dijo:
“Lo que se espera de la poesía es que haga más vivo el vivir”
Orlando Restrepo Jaramillo
Desde El Solar Cartago

Comentarios recientes